“El árbol de la vida” ¿lo trepamos?

por Maria Raquel Bonifacino

“El árbol de la vida”

Esta película, la adoras los primeros minutos, es poesía pura, la odias en la mitad pues las imágenes duran más de 6 segundos cada una, parece una documental sobre el comienzo y desarrollo de la vida, incluído los dinosaurios.

Sin diálogos, alguna pregunta que otra sobre la existencia, la muerte y el desarrollo de estas fases de vivir, donde el amor es lo principal, supongo que algunos espectadores deben de haber abandonado el cine en la mitad de la película, más de 20 minutos solo de imágenes sobre la creación sin diálogos se hace pesado para el espectador que esperaba ver una película.

La actuación de Brad Pitt se destaca en todo momento, como un padre controlador que quiere que sus hijos estén preparados para una vida dura y difícil y la de Sean Penn está desaprovechada  aunque, casi  sin palabras el actor demuestra sus sentimientos a través de la mirada.

Esta propuesta de Malick no es para todos los gustos, cuando quiero ver documentales mi mente está preparada para ello. Este no es el caso, aunque algunas imágenes son espectaculares las otras son ya demasiado conocidas y no aportan espectacularidad.

El tema principal gira entorno a la muerte de un hijo, pero nunca explican mucho sobre ella.

Las cavilaciones profundas en pantalla plana resultan desconocidas para el espectador común acostumbrado a otro lenguaje.

Hay algunas escenas desacertadas de la coprotagonista danzando pero que acoplan con la columna vertebral de este film.

La ví junto a filósofos y escritores, fue difícil mantener la atención sobre la catarata de imágenes de la creación de la vida pues, todos las conocemos. Pasando desde el Big bang hasta hoy.

La representación más acertada fue la del comienzo de la película que parece la llama de una vela e intercalada con breves historias son poesía.

Si se quiere hacer una buena poesía no es necesario que ésta sea extensa, la maravilla de un poema es la síntesis en imágenes y palabras, la fuerza de las metáforas no se logra en la extensión sino en la calidad.

Ganadora de la Palma de Oro Cannes 2011.

El tema central de esta película es una pieza de Couperin que se llama “Las Barricadas Misteriosas”, que viene al caso con el tema de las barricadas que la vida te coloca en los caminos.

Las preguntas metafísicas están en toda la película pero apenas esbozadas, cómo quien comienza su camino de luz, los interrogantes son la punta del ovillo de la obra.

El final es un encuentro sin tiempo de los personajes, donde la playa no sigue las reglas de nuestro espacio y leyes conocidas, es un encuentro en planos superiores o dimensiones diferentes.

En síntesis:

*Abuso de imágenes que no eran necesarias pues todos las conocemos.

*Extensión de las imágenes en el tiempo.

*Poesía un tanto extensa en el contexto.

*Se siente que para extender la historia se acoplaron imágenes innecesarias, dado que sólo en 2 segundos la mente capta el mensaje de imágenes

*Tal vez menos imágenes y no todas juntas podrían haber sido un acierto.

*Música, preguntas, muerte, vida, poco diálogo y buenas imágenes  parecen ser las claves para recibir un premio en una búsqueda filosófica y metafísica donde el camino elegido de este film  para los entendidos es conocido y para los que aún no iniciaron siquiera las preguntas resultaría difícil de seguir por la extensión inútil de imágenes estilo documental.

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Con todo respeto

María Raquel Bonifacino

Derechos reservados

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