Se permite “ESTUPIDEZ”

Se permite “ESTUPIDEZ”

por Maria Raquel Bonifacino

En este mundo tan estrecho en diálogos, tan frágil al dolor, tan alto de expectativas, tan corto en vitales años, tan efímero en recuerdos, se permite: ESTUPIDEZ.

Pero hay distintos tipos de “Estupidez”:

ESTUPIDEZ CRÍTICA: es esa que emana de mentes que se consideran cultas o sabias y que son dirigidas por otros considerados líderes de opinión en donde lo único que logran es crear un clima de odio, disconformidad, y división social y familiar.
ESTUPIDEZ SOCIAL: donde se critica absolutamente todo, intentando destruir al que come carne, rompe una planta, come verduras, ayuda animales, pero no ayuda a niños o viceversa, come azúcar, toma Coca Cola, es rubia o es negro, es creyente o no, se viste exótico o antiguo, es gordo o muy flaco, es bajo o muy alto, muy viejo, es de izquierda o derecha, es extranjero o vecino, no se casó, es homosexual, tiene amantes, ama a los gatos, o simplemente es de otro club de fútbol, SÁLVESE QUIEN PUEDA
ESTUPIDEZ ESTÁTICA: nunca detiene sus críticas, son quienes no cambian en el tiempo, viven dentro de una caja de madera, sin admitir el descontrol espiritual, sin recibir aire puro y fresco para notar las diferencias de estados mentales y accionales.
ESTUPIDEZ HORMONAL: un sector generacional sale a cazar presas a través de redes sociales o lugares públicos anulando su inteligencia creativa y transformándose en depredadores y acosadores seriales, donde lo único que prevalece es la insensatez y la contaminación ambiental y mental.
ESTUPIDEZ INGENUA: no daña a nadie, solamente divierte algunos ratos de la corta vida, y rellena espacios vaciados por el dolor o la tristeza, ver una película sería para algunos perder el tiempo de vida útil, pero para muchos es diversión y no daña a nadie. Como este ejemplo encontramos varios y si van acompañados de risas, abrazos, paseos, paisajes, regalos etc. bienvenidos sean para recrear etapas del camino.

Pasó el tiempo, y al mirar atrás en el archivo de la memoria, ¿qué queda de nuestro recorrido?
¿A cuántas personas hemos realmente ayudado, o incentivado a elevar aspiraciones o a ser simplemente felices? ¿Ayudar a que alguien sea feliz es insultarlo, o denigrarlo? Es una estupidez insultar a alguien pues éste no va a cambiar conductas por un insulto, solamente generará una reacción contraria a la felicidad. Ser felices con las desgracias de alguien demuestra lo poco que valemos. Sin embargo todos deseamos felicidad, pero no se hace lo suficiente para ello. Simplemente eliminando estupideces dañinas, podremos iniciar el deseado camino de la felicidad.

monos

 

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